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Recital de Gonzalo Aloras, en la presentación del disco Superhéroes. Con Gonzalo Aloras en guitarra, voz y piano, y Nicolás Sánchez en guitarra. Invitados: Fito Páez, en piano y voz, y Alvaro Ruiz en guitarra. En Notorious. Nuevas funciones: hoy y el próximo sábado, a la 0.30.
Nuestra opinión: muy bueno
Aloras toca su guitarra, graba su guitarra y toca sobre la grabación. Aloras abre luego el escenario para que otros sonidos -pocos, siempre pocos-, se sumen. Aloras bromea con un humor particular. Esa actitud, esa predisposición, inventa un espacio distinto, aprovecha la intimidad de Notorious, el escenario bajo, la casi no necesidad de amplificación para cantar y compartir canciones.
Son las "canciones que cambiaron nuestra era", cantará él sobre el final, en un tema propio, que cierra este show y su disco, Superhéroes , dedicado a Spinetta, García y Nebbia.
No es casual que diga, bromeando otra vez, que hay algo de fogón en esto. Porque así reducidas, achicadas, las buenas canciones no hacen más que crecer, mostrar sus dobleces, revelar su secreto, su tesoro. "Deberás cantar", canta Spinetta en la voz de Aloras, en el tema que elige para abrir, luego de una introducción a guitarra sola y ya con el acompañamiento de otra guitarra. La voz canta con alegría. Es que el homenaje coloca al músico en un lugar distinto al del tributo. Es reconocimiento, devolución de amor. El recorrido no es arbitrario ni se basa en los mayores éxitos. García suena en "Superhéroes", y se encadena con "Sólo se trata de vivir", de Nebbia, en el que se suma Alvaro Ruiz en una tercera guitarra.
No hace falta presentación; el músico no se detiene a contar sus historias ni el porqué de cada elección. Deja que las canciones hablen por sí mismas; que cada uno ponga en movimiento su memoria y los sentimientos que ella convoca. Sí, habla, con humor, haciendo certero blanco en el San Valentín que se "festejaba" ese día para presentar sus temas: invirtiendo el orden "natural" de los conciertos, aquí los invitados son los temas propios: "San Luis" y "Amar es lo primero".
Invitadas las canciones e invitados especiales. Sorpresivamente, aunque había sido anunciado y esperado, aparece Fito Páez y sube al escenario (sube esa apenas altura de un escalón que define al escenario) rumbo al piano, en el que Aloras hace ahora "Llorando en el espejo"; las dos manos se hacen cuatro, para quedar luego en dos, en las nuevas dos, mientras Aloras elige volver a la guitarra. El encuentro se prolonga, con nuevos cambios de lugares con "La ventana sin cancel" y "Maribel".
Queda aún más (bellísimamente despojada, "Camafeo"; certera, "Hablando a tu corazón"; infaltable y escueta, "La balsa"). Y hasta un tango, "Mano a mano", señal de que las raíces están más hundidas de lo que a primera vista podría pensarse.
Adriana Franco
